Los inicios de la escuela Telesecundaria se remontan a la década de los años 60, periodo en el que las transformaciones sociales, políticas y culturales del mundo tendrían gran impacto en el ámbito educativo nacional. Fue durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) que la Secretaría de Educación Pública (SEP), en 1964, inicia uno de sus más ambiciosos proyectos, teniendo como apoyo tecnológico la señal televisada: la Enseñanza Secundaria por Televisión.
La creación de la Enseñanza Secundaria por Televisión, a la que posteriormente se llamaría Telesecundaria, tuvo como objetivo esencial contribuir en la lucha contra el atraso que existía de la educación secundaria en comunidades rurales, indígenas y zonas urbano marginadas del país. La modalidad pretendía llevar el nivel educativo a localidades con menos de 2,500 habitantes donde, por causas geográficas y/o económicas, no era posible el establecimiento de escuelas secundarias generales o técnicas.
En este periodo los recursos televisados experimentaron una transformación que a la postre sería decisiva en el modelo educativo: el uso de programas grabados; con su implementación se evitaron los problemas ocasionados por la transmisión directa. Estos programas diferían de manera significativa de aquellos “en vivo”, ya que se producían con mayores recursos técnicos, conductores y actores profesionales para el abordaje de los contenidos de estudio. Por otro lado, la transmisión se enlazó con las estaciones televisoras terrenas, y sus repetidoras, incrementándose la cobertura y con ello la posibilidad de llevar la Telesecundaria a nuevas comunidades.
Como la mayoría de los maestros de Telesecundaría no tenían una formación profesional específica vinculada con esta modalidad educativa, se fortaleció la capacitación a profesores de nuevo ingreso y la actualización docente; ambas acciones desarrolladas con la misma metodología de trabajo con los alumnos.
Esta modalidad educativa contribuye así, a formar hombres y mujeres armónica e integramente desarrollados, capaces de usar el lenguaje con claridad y fluidez; utilizar la argumentación y el razonamiento para el análisis y solución de situaciones problemáticas; seleccionar y evaluar la información; emplear el conocimiento para interpretar y explicar procesos de índole diversa; practicar los valores universales; reconocer las propias características y potencialidades; y apreciar la diversidad cultural y artística.
En cuanto a sus propósitos, enfoque, mapa curricular, aprendizajes esperados y orientaciones didácticas se refiere, el modelo educativo de Telesecundaria se apega estrictamente a lo señalado en el Plan y programas de estudio de la Educación Básica. Secundaria 2006; particularizando el manejo de temas transversales como hilo conductor, la incorporación de las TIC, el desarrollo de competencias para la vida3, y la movilización de saberes dentro y fuera de la escuela; para responder a los retos de una sociedad compleja que demanda día con día mayores desafíos.
Con el firme conocimiento de que no todos los adolescentes son iguales, el modelo considera a estos como individuos capaces de cambiar, mejorar, adaptarse e incrementar sus habilidades; aunque el nivel de logro educativo dependerá del grado y tiempo de involucramiento en actividades curriculares, cocurriculares y extracurriculares.
Por las características de la Telesecundaria, el conocimiento del alumno es una herramienta más para implementar el trabajo escolar; así es posible acercarse a sus intereses y actividades dentro del centro escolar y fuera, en la misma comunidad, de tal manera que el docente puede adecuar las estrategias didácticas de acuerdo a las particularidades de su alumnado y evaluarlas considerando el desempeño en ambas circunstancias.
El docente se convierte entonces en un mediador entre el alumno y los aprendizajes esperados prescritos, participando del proceso de construcción y asimilación de los contenidos curriculares por parte del alumno.
Como parte del impulso al uso de las TIC, se implementa el aula digital donde alumnos y docentes desarrollan sus habilidades de manejo y búsqueda de información; además del intercambio de ideas y conocimientos con otras comunidades de aprendizaje, locales y globales. Con este recurso el abanico de posibilidades para apoyar el proceso de aprendizaje se multiplica y diversifica exponencialmente.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario